Entiendo tu tristeza, la acuno y la comparto.
Entiendo tu silencio, un grito que desgarra.
Entiendo, aunque no muestre…
Perdóname,
sabes que estoy a tu lado,
torpemente, a tu lado;
que aún sangran mis heridas,
un pasado tan reciente
que a cada paso revive…
Pero no dudes,
no dejo de estar ahí…