Acaba la consulta y comentamos la jornada, remediamos y pulimos aristas, incidimos en las lagunas…
Aún queda por aprender…tanto…”el camino que he andado, apenas me es consciente, en este aquí y ahora”, (escribía otro de mis favoritos, y yo usurpo otro puñado de letras y las continúo), en este aquí y ahora basta con mantenerse en el camino, sin mirar al precipicio, sin volver la vista atrás, ni intuir hacia delante, sólo proseguir, concentrándonos únicamente en colocar un pie delante del otro y del otro y del otro…
Me despido, “hasta mañana”, sonriendo a esa combinación perfecta que formamos, cada día más compatible, más hecha, más tangible…y él me alarga una bolsa, cortesía de un paciente: “Esto es para ti”
Hoy podemos celebrar que nos entendemos, sería un gran motivo por el que alzar la copa y brindar…