La soledad tiene ojeras. Pero aún guarda un aliento para la ocasión y elige: la suave elegancia, la discreta, para no hacer ruido, tutú y traje de seda, en zapatos de tacón que no despiertan sospechas. Y, como siempre, va aprisa, pasitos cortos y coquetos, puntillas, para enfocar con esa ínfima altura la perspectiva, pidiendo disculpas al enemigo
TLF
Mayo 11, 2008 · Dejar un comentario
Llamó. Afinó puntería. Y con diestra certeza atravesó con sus dardos mágicos el blanco, touché! (again), destapando la maldita caja de los vientos sin pudor alguno. No pude menos que rendirme…
Pero al claudicar, exigí tu frase como condición: “el egoísmo es una palabra que tú no conoces, pero tienes que aprenderla…y guárdarte un poco, lo vas a necesitar”
Categorías: Amigos · Comentarios de la realidad