Llamó. Afinó puntería. Y con diestra certeza atravesó con sus dardos mágicos el blanco, touché! (again), destapando la maldita caja de los vientos sin pudor alguno. No pude menos que rendirme…
Pero al claudicar, exigí tu frase como condición: “el egoísmo es una palabra que tú no conoces, pero tienes que aprenderla…y guárdarte un poco, lo vas a necesitar”
0 responses so far ↓
There are no comments yet...Kick things off by filling out the form below.
Deja un comentario