Quisiera…
No ver, ni oir, ni sentir…las influencias, los egos, las disputas, las envidias, los malentendidos, los plagios, los aprovechamientos, las pugnas de siempre, las escaladas, las aspiraciones…no quisiera lidiar con ello, desearía desprenderme, como con la calderilla que se esconde en la esquina del bolsillo resistiéndose a salir, los mínimos céntimos, de uno, de dos, incluso de cinco…que no son nada, que no te llevan a ninguna parte, pero que unidos, de dos en dos, de tres en tres, de cientos en miles, conforman una multitud de monedas que pueden ofrecerte dar la vuelta al mundo…