Rqgb´s point of view

10.001

Julio 17, 2008 · 2 comentarios

Me divierte el contandor…y la curiosidad me hace cosquillas en el costado…¿Quién será el próximo indiscreto que se asome a este pequeño espacio atemporal?

Categorías: Me

La casualidad

Julio 17, 2008 · Dejar un comentario

En El Pabellón nº6, de Chéjov, el médico le explica al enfermo: “En el hecho de que yo sea doctor y usted un perturbado no hay ni moralidad ni lógica, sino una casualidad pura y simple”. Y eso mismo piensan en secreto muchos pacientes cuando atraviesan el umbral de mi consulta 11. Sin embargo, muy pocos le dan forma y lo verbalizan, ¿por pudor, tal vez? Puede ser…más por pudor que por educación. Mi última enferma de hoy lo hizo, tras cincuenta minutos de entrevista, de circunloquios, de derroche de paciencia, de escucha activa (como dijeran en aquel curso), de orientar la conversación…en un giro brusco del carácter, fijó las fieras pupilas desafiantes y afinó diestra puntería: “¿No es usted muy joven para ser doctora, es usted médico realmente?”. Me derrumbo en la silla azul de oficina y contesto, por enésima vez, procurando no traslucir sentimiento alguno, que “No, no soy tan joven, no se crea…las apariencias engañan…y sí que soy médico…médico residente de cuarto año de Medicina Familiar y Comunitaria, de la primera promoción de cuatro años…” y le medio sonrío encogiendo los hombros, pensando que la desconfianza nos hace tan pobres que, después del temor a la verdad, poco nos queda…

A  veces es grandioso, pero otras, ¡es tan vil el ser humano…!

Categorías: Otro enfoque de la medicina

El pacto mudo con Morfeo

Julio 17, 2008 · 1 comentario

De mudo y tácito acuerdo, como dos viejos conocidos que respetan sus gestos, sus manías, sus tiempos propios y muertos, da dos golpes secos. Abro la puerta, invito a pasar con una leve inclinación de testa y un ademán de camaradería. Responde tocando el ala de su sombrero, como tararease “La Pradera”, y se adentra. Y espera en el ángulo del sofá sin prisa alguna. De cuando en cuando se acerca, se asoma por encima del hombro, curiosea. De repente un arrebato le alcanza y me zarandea, danzando conmigo por la pequeña estancia que hace las veces de estar, de comedor, de salón, de “todo un poco”. De otro cuando me abraza por la espalda y me susurra que es tarde…

Hasta que se cansa, baja a la calle y desaparece, dejándome las llaves del reino onírico sobre la mesa…por si acaso yo voy antes…él ya volverá…

Categorías: Cortos:relato exprés