Encontré la separata en el cajetín antes de irme, entre los resultados de los últimos análisis, las mamografías extraviadas y un par de misivas dirigidas al titular. “Café, ciencia y salud”, que produjo el efecto deseado: una gran sonrisa (de complicidad, de satisfacción, de triunfo…¿de placer?), sobre todo al leer el pie de la tercera página:
“…el café no puede ser considerado como estupefaciente, no sólo porque sus efectos son definitivamente leves, sino porque no crea ningún tipo de dependencia o adicción. El consumo de café es un hábito pero nunca llega al grado de adicción, y no conlleva la necesidad de ir aumentando cada vez más la dosis”
“¿Ves?”- me reafirmé mentalmente, ya que no podía contárselo y poner fin a esa discusión eterna…aunque me hubiese encantado pronunciar ese “yo llevaba razón…no es adicitivo…”
Y, lo mejor, según la FDA “la cafeína es una sustancia generalmente reconocida como segura (…) Una ingesta normal de cafeína, del orden de 300 mg / día en adultos sanos, no implica riesgos para la salud. Es más, en el caso de los deportistas, numerosos estudios avalan que la ingesta de dos tazas de café una hora antes de hacer ejercicio pueden retrasar la fatiga y prolongar el rendimiento en deportes de larga duración, es decir, que puede contribuir a aumentar o mejorar el rendimiento. (…)”
Entonces se escapó la famosa exclamación del australiano: “Uhm…interesting!”, mientras paladeaba mentalmente el aroma y la sensación reconfortante de mi brebaje favorito en acción futura: “¡qué bien iba a sentarme el café de hoy!”
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Café « Rqgb´s point of view // Agosto 23, 2008 a 11:41 am |
[...] de la nuca. Cinco pasos y medio, buscando la cocina intuitivamente. Radio y café, porque un buen café hace que todo sea más llevadero. Pero tampoco a mí me queda café en el recipiente [...]