“…Siempre hay algo más. Algo que se mueve, algo que se daña, algo que ya no sirve. Ésa es la inevitable historia de los cuerpos, la biografía del deterioro. La salud es un ideal inmóvil- escribe Barrera Tyszka-. La más perversa de todas las utopías. Michael Foucault decía que, si se la asume desde la experiencia de la muerte, la enfermedad incluso puede ser vista como un ejercicio de la vida. “A partir del cadáver se la percibe, paradógicamente, como vivir.” Así es. La salud no existe, es un cielo que no forma parte de la existencia: los seres humanos sólo podemos vivir enfermos (…)”
Y asiento. Y añado, porque es cierto, los seres humanos sólo podemos vivir enfermos, de cualquier cosa, pero enfermos: de sueño, de angustia, de proyectos, de deseo, de ilusión, de decepciones…de lo que sea…incluso enfermos de vida…