“Bajo a la “narcosala” a por un café, ¿te apetece algo?”-le pregunto a Nadia, R1 de onco compañera de “fatigas” de sala 2. Ella responde “Coca-cola normal” y empieza a rebuscar en sus bolsillos, pero le sostengo las manos interrumpiendo su afán: “El erre mayor invita”-como debe hacerse, como hicieron conmigo, como manda la tradición…
Y ella sonríe. Y yo sonrío. Posiblemente por primera vez en toda la intensa tarde. ”¡Qué bueno que haya erres mayores!”-me dice sorprendida. Asiento pensando al unísono, ¡sí, qué bueno!, pero cuando quieres darte cuenta, todo ha pasado demasiado deprisa y no hay vuelta atrás…
(La vida nos empuja…)
Pingback: De norte a sur » Visita fugaz de merienda
Pingback: Agotando promociones… | Rqgb´s point of view