La Junta siempre sobrepasa la media noche, con la demora de las despedidas. Y al salir a plena calle-madrugada, Madrid centro despierta en Fuencarral…
Abro la contraportada y leo: “Para Raquel, “el futuro”, bueno ya el presente, de nuestra profesión“, cierro y escondo en el fondo del bolso la dulce entrega de Roberto Bolaño: “Llamadas telefónicas”, y las manos en los bolsillos, como de costumbre…
Y sonrío…
“Merece la pena”-me respondo y respondo a todos aquellos que se preocupan por el ritmo trepidante de mis últimos días (y por mí)…merece la pena por infinidad de miles de pequeños detalles…
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Gracias Lucía
Me encantó…
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