Es la acción consecuente del saliente de guardia, transgresión natural de la realidad producida por el sueño escaso, la aglutinación de sensaciones y la alteración de la percepción; como un fotograma saturado de pigmentos…
No fui consciente de la cantidad de información recibida hasta que sonó el gong ensordecedor del “time out!“
No fui consciente de que ese “adiós informal” tal vez fuese el último…ni del peso de las palabras nunca pronunciadas…
No fui consciente de que nuestros actos sientan precedente, de a cuánto asciende la expectativa que vuelcan sobre nosotros, de lo que significamos…
No fui consciente hasta que un sol de más de treinta grados doblegó las pestañas sin compasión en la plenitud del mediodía…
Y desperté.