Se acerca y me pregunta Do you know Juan?, sin miramientos ni preámbulos…Juan Gérvas? insiste, con un exagerado acento griego. Por la amplia sonrisa, un yes jubiloso y gesto afirmativo, ambos reconocemos en el otro desconocido la admiración y el respeto, el aprecio y la reverencia, y nos abrazamos como lo hicieran dos antiguos conocidos, camaradas, amigos del alma.
No hacen falta más palabras, pero las intercambiamos, junto con las risas y las anécdotas, vino y queso de pie mientras claudica el sol…
Y, aunque no quiere desvelar su identidad, para que transmita el mensaje al amigo común y lo descubra, después de volver a estrecharme con esa alegría desbordante, le sigo sonriendo en la distancia, hasta que se pierde, al perfil negro solemne, de pies a cabeza, de Bodosakis Mercouris, un médico auténtico, de Tesalónica…
(A veces el mundo, de tan inmenso, torna pequeño)