Después de una semana y media de reuniones con los residentes de todas las promociones para explicarles la transformación del servicio de urgencias, para escuchar sus quejas y dar cabida al diálogo, inexistente hasta ahora, redefinir funciones, asumir deberes, en un tú a tú íntimo en el aula 2 de docencia, las conclusiones son las de siempre…
- Todos comparten esa gran autoestima de grupo, sí, creen que su promoción es la mejor, al tiempo que se quejan de que es la que más perjudicada ha estado siempre…los R2 opinan que ellos, porque harán dos años de consultas; los R3, por supuesto, ellos, que harán consultas y filtros; por último, los R4 y R5, que además de asumir ser el residente mayor, supervisar y atender a los pequeños, atenderán las REAs…
- La supervisión es la más cuestionada, ¿por inexistente?, ¿por demandada?, ¿por calidad, por cantidad, por proporción? Supongo que esto nos induce a estudiar en profundidad cuál es el estado, para poder medir…(en ello estoy….)
- El nivel creciente de responsabilidad y adquisición de habilidades y decreciente de supervisión…¿hasta qué punto se adapta a la realidad? Yo asumí desde el R1 un nivel de responsabilidad similar al que mantuve durante los cuatro años, y otro tanto sucedió con la supervisión…ahora que realmente eso ha cambiado y seguimos esforzándonos en ello, ¿por qué se mantiene es misma percepción de soledad, está asociada sine qua non a la condición de residente?
- ¿Por qué no incluye el RD una cláusula para aquellos que cursan su segunda especialidad o han trabajado con anterioridad?, ¿por qué se elabora un RD sin infraestructura que lo soporte…o sí existe esa infraestructura?
- ¿Por qué no se adoptó inmediatamente el RD cuando se publicara en Febrero del 2008 en todas partes a todos los niveles?
- ¿Por qué no incluir exámenes en cada rotación, en cada esfera para cerciorarnos de que se han adquirido las habilidades, como en otros países?, ¿por qué no iniciar a los residentes con intensivos de grupos de trabajo con pacientes ficticios, actores que emulen toda la patología abdominal o cardíaca o neurológica y ellos orienten la entrevista y hagan el diagnóstico diferencial para adquirir ese manejo?
- ¿Por qué los facultativos no asumen la docencia como parte inherente del ejercicio profesional, transmitir el conocimiento de generación en generación, como un arte, como decía el Juramento…?
- ¿Por qué no le enseñamos al residente que debe aprender de todo el mundo, que todos tienen algo que enseñarle…aunque sea un modo de actuar que no quieran imitar en su futuro próximo? En contraposición, se le predispone, se le incita a juzgar, a despreciar, a crecerse en la soberbia…y en un caldo de cultivo, a modo patio de colegio, van extendiéndose los rumores de tal y cual…¿por qué no nos enseñan a enseñar, a transmitir, a comprender, a empatizar…a respirar diez veces antes de hablar…(mínimo, a veces, e incluso más)?
- ¿Dónde quedó la solidaridad, el compañerismo, el buen hacer, la educación, el respeto, la jerarquía bien entendida, la inquietud, los valores…? No se puede generalizar, pero ¿no se estará extendiendo parte del comportamiento social también a nuestra esfera?, ¿podremos reeducar a la población, a la familia, a los residentes, a los compañeros…?
“No, desgraciadamente, no…sólo podremos aportar nuestro granito de arena…”-pienso mientras les cuento los planes de futuro, la realidad vigente, derechos y deberes, proposiciones…y la mitad de la audiencia escucha, otra parte fantasea y el resto cuchichea ajeno…como siempre…



Muchas preguntas para tan pocas respuestas. Lo que me alucina es que hasta ahora sólo las he visto enunciadas aquí, aunque muchos nos las hemos hecho muchas veces e incluso las hemos discutido.
Pero no comparto esa pequeña decepción tuya con los compañeros. Tíos con mucha cara los tienen todas las promociones, pero también gente que te saca de los agujeros. En mi año, la supervisión era de los R mayores por solidaridad no por obligación. Las cosas parece que van a mejor, pero es bueno que nos quejemos, lo que habrá es que enfocar las quejas hacía una actitud constructiva de cambio y me temo que nadie mejor que tú para conseguirlo.
En el fondo envidio un poco tu marrón.
Y tengo muchas más preguntas guardadas en la manga…
Las decepciones, ya sabes, son como las mareas, hay días de más y de menos…tienes razón, no se debe generalizar, pero a veces es desmoralizante…
Es cierto, las cosas han cambiado y si lo analizamos con perspectiva, han cambiado a mejor…pero aún queda tanto por hacer Luis…
Gracias por el apoyo, por seguirme desde ahí, por estar
Me acabo de dar cuenta de que la foto asociada a tu perfil en los comentarios es muy parecida a una que tengo con Laura (mi compañera) en una de las últimas escapadas que hicimos a la playa (eso fue hace ya mucho mucho tiempo, antes de tener niños, jeje!)
(era un poco para romper el hielo).
La verdad es que lo único que me sale decirte es “bienvenida al mundo de la docencia”, “esto es así, ya empiezas a darte cuenta de que esto no tiene salida”, y cosas por el estilo. Pero, aunque no dejan de ser expresiones con sentido no quiero ser cenizo (odio la gente ceniza).
A mi se me ocurren muchas más preguntas, efectivamente. Llevo apenas dos años, sin cumplir aún del todo, en una unidad docente de MFyC como técnico docente, como bien sabes, mi querida Raquel. En este tiempo si me paro a echar cuentas y a balancear sueños cumplidos y oportunidades perdidas, mejor no lo hago… A veces pienso que es por propia ineptitud, por falta de iniciativa, por no saber “vender” bien mis ideas. Hacer esto me sirve para cuestionarme lo que hago y tratar de mejorar. Pero la mayoría de las veces soy consciente de que el problema no está en mi (puede sonar pretencioso, pero no lo es). A veces me freno ante una iniciativa por propia autocensura: me digo a mi mismo, “pero dónde vás, Enrique, no ves que esto no va a funcionar? No ves que a nadie le importa lo que haces? No ves que la docencia (no digamos ya la investigación) a la hora de la verdad no importa a (casi) nadie? No ves que hay “otras prioridades”(maldita expresión, cómo la odio!!)?”.
Pero a veces me sobrepongo y saco fuerzas de donde casi ya no hay y trato de poner buena cara, dejar pasar un poco el tiempo, buscar algún alidado, casi siempre externo, buscar algún artículo o referencia bibliográfica que refuerce mis argumentos, una especie de salvavidas que me sirva para salir a flote, aunque sea sólo para decir “esto no lo digo yo: lo dice fulano o mengano, y está sustentado en un marco teórico tal o en un estudio tal o en tal evidencia”. Las pocas victorias que he logrado alcanzar han sido gracias a cortocircuitos como estos. Y en ocasiones también por haber encontrado ambientes de trabajo grupal favorecedores y protectores, que han arropado y acariciado ideas que han salido adelante. Es tal la soledad que a veces se siente que estos oasis te siguen dando esperanzas de poder seguir vivo y con ilusión.
Lo del RD ya famoso: una decisión salomónica. EL R1 no firma altas. Adornos con palabras biensonantes y políticamente correctas. Y a tirar palante con lo que sea, haya o no infraestructuras (qué más da!), pero al menos cumplido el objetivo. Qué objetivo? Regular el asunto. No solucionarlo, que eso es competencia de otros, la mía era regularlo. Que ustedes se las apañen. Que un R1 ya era interino antes de empezar o que hizo una residencia previa? Qué más da, todos iguales (qué visión más peculiar de la “igualdad”) que no firme! Que ha pasado un año y medio desde que entrara en vigor el decreto y medio año desde que cumpliera el plazo para que las CCAA tuvieran la trascripción del decreto aprobada? Y? Y aunque estuvieran listos los decretos, y cada centro contara con su protocolo de supervisión, cambiarían las cosas? Más aún, exámenes después de cada rotación? Evaluación de la competencia¿ Evaluación formativa? Casi me suena a ciencia ficción, al menos en mi unidad. Posible llevarlo a cabo en contextos casi experimentales, con gente con mucha motivación, con implicación, en una cultura de cuestionamiento y de la duda y de la crítica que aquí casi no existe. La duda, la crítica, la anternativa, es vista como algo negativo, destructivo en sí e incluso “poco democrático”: es mejor el “consenso”, donde todo el mundo está de acuerdo, que el disenso, donde todo se argumenta y debate.
Hablas de valores, de compañerismo, de sentido común, de asumir responsabilidades, de ser maduros, de entiendimiento y respeto mutuo, de comunicarse entre iguales, de participación, de sentido de grupo, de aunar esfuerzos… eso no se enseña en la facultad, ni las unidades docentes sabemos trasmitirlo ni un decreto podrá nunca impulsar ni esto se arregla a base de protocolos. Tu has trazado una senda, muy juiciosamente diseñada, que es el sentarse y escuchar. Y luego hablar. Y pensar, y reflexionar. Así posiblemente debas cambiar y recambiar tu ruta mil veces, pero al final te seguirá más gente y con más convencimiento. No tengo ninguna ninguna duda de que terminarás consiguiéndolo. Eres un ejemplo a seguir por los que no sabemos cómo ni porqué llevar para adelante esto tan complejo de la docencia.
Suerte, y palante, paisana!
Dos ideas:
1- se habla de evaluar. A todos nos parece buena idea evaluar a los residentes…. una vez que ya hemos terminado la residencia. En otras palabras, si se trata de evaluar y re-acreditar tendrá que ser a TODOS los profesionales sanitarios. ¿va a ser posible?. Me temo que no. Entre otras cosas la acreditación en el fondo no interesa ni a unidades docentes ni a gerentes, porque si acreditas habrá un porcentaje que no pasará la acreditación y eso significa: a) un fracaso por parte de la unidad docente y b) menos personal sanitario disponible para trabajar.
¿te imaginas el caos si se exigiera a las enfermeras pasar una acreditación de uvi en neonatos antes de contratarlas en ese servicio?
2- sobre R1 que firman altas porque ya han hecho otra especialidad. A mí me parece muy bien, pero no olvidemos que nuestro salario se justifica por la responsabilidad que asumimos. Por eso ganamos más dinero que el celador. ¿Qué significa esto?… que un R1 cobra menos dinero porque tiene menos responsabilidades. Si asume más responsabilidades (por ejemplo firma altas) entonces tendrá que cobrar como el R2 que las firma (o lo que sea).
El problema es que el residente es considerado como mano de obra barata para el sistema. Para un gerente (o jefe de servicio de urgencias) lo ideal es tener a 10 R1s que antes hayan hecho medicina interna y que asuman responsabilidades de adjunto (con sueldos de residente). Si yo repitiera el MIR y fuera R1 (con sueldo de R1), y me obligaran a hacer guardias de puerta de hospital (que no aportan nada a mi formación como especialista) actuaría como un R1. Y si quieren que actue como adjunto que me paguen como tal. ¿no es lo justo?.
Evidentemente no iba a dejar de atender a un paciente grave (pero también lo antendería gratis en la calle). ¿¿¿¿Pero para ver urticarias a las 3 de la mañana????… si los responsables no están dispuestos a contratar más adjuntos, o los adjuntos asumen que ellos en las guardias tienen que dormir más que los residentes no es mi problema (ni el de ningún residente).
Y más preguntas…
¿es lógico que un adjunto deba llevar su consulta y además ir firmando altas de pacientes que ni siquiera ha visto? NO firmamos altas administrativas, sino ALTAS CLINICAS. Yo las firmo por solidaridad con el R1, pero estoy firmando alta tras un comentario (¿me firmas este alta? en una cefalea, que le puse tratamiento y ya no leduela…mientras tienes 15 pacientes por ver y aún no has cenado). creo que debería existir un adjunto con dedicación Plena a DAR DOCENCIA no a firmar altas como quien firma cheques.
Por otra parte tampoco me acreditan como tutor de MFyC, pues no tengo la experiencia necesaria.
Igualmente, creo que el R1 a veces se aburre de tener que estar todo un año “buscando” adjuntos que le firmen. Creo personalmente que todo un año sin “asumir la responsabilidad” de ningún paciente, es un año casi perdido, pues el residente no llega a asumir lo que realmente es: Médico. El RD fue una chapuza en este aspecto. Otro problema es que las facultades no forman médicos sino empollones, eso es un tema distinto.