Rescato entre los 563 mensajes pendientes en mi bandeja de entrada, que acaban de descargarse en el servidor, uno que figura en el asunto ostentosamente: “La importancia de ser buen jefe“, con enlace a artículo añejo incluido. Y, a modo de colofón, el decálogo completo del buen jefe, (cortesía IESE):
- Fijar objetivos claros y relevantes
- Elogiar el trabajo bien hecho
- Corregir sin humillar
- Saber escuchar
- Dejarse aconsejar
- Ayudar, estimular y, si es necesario colaborar en el desarrollo del trabajo.
- Mostrar cercanía y respeto en el trato personal
- No perder el sentido del humor
- Dar ejemplo: trabajar con la misma calidad que se exige
- Controlar el seguimiento de los encargos
Que no sé con qué intención venían pero en el repaso objetivo de “la situación”, aunque concluyo que puedo aproximarme (al menos en la intención, que es lo que cuenta), sé a ciencia cierta que, lo mío siempre fue ser indio, no jefe (pero la vida te da sorpresas…)
En off: Esto es sólo temporal…


