Sitio: Jardines de Luxemburgo (París)
Protagonista: Femenina, en la séptima década de la vida (o más)
Actitud: Envidiable, leyendo a la sombra estival y favoreciendo el retorno venoso al mismo tiempo.
Conclusión: a) Una persona inteligente y digna de elogiar, b) un buen ejemplo para nuestros pacientes, c) Un buen médico de cabecera que ofrece sabios consejos a sus pacientes y éstos le hacen caso, d) Todas las anteriores son ciertas, e) Ninguna de las anteriores es correcta.
Respuesta: Cualquiera que sea, es envidiable y deberíamos promoverla…
En off: Se me escapa la sonrisa viendo disfrutar a la gente, en lo cotidiano pueden radicar los grandes secretos de la humanidad; algo tan simple y tan barato como detenerse media hora al día, tomar el sol (hacer la “fotosíntesis”), abrir un buen libro y adoptar una posición horizontal…viviríamos diez años más, o al menos, más felices.
Yo quiero sobredosis de esta terapia de lo cotidiano, doctora.
Pingback: Salón de thé | Enjoying every second