…en el calendario de los días y de las noches, en las esquinas, en el margen, junto a las anillas de la libreta de ejercicios de nuestro día a día…
Aunque yo tampoco sé a dónde van (los días), en estos destiempos, como un calambre de milésimas de segundo, me estremece en la nuca esa certeza de que casi todo sigue en su sitio…
(Impresionantes las instantáneas)


