3:30 de la mañana. T1. Bolso ligero de viaje, Macbook, “La mujer y el paisaje” de Zweig para las horas muertas, un puñado de imprescindibles que caben en el bolsillo izquierdo del pantalón, en el derecho el móvil, las ojeras arrastrando y la ilusión a flor de piel, el cosquilleo del vuelo como mariposas juguetonas en la boca del estómago, mezcladas con el deseo de volver a cruzar los cielos y el Atlántico…
Y, gracias a ti, yo también vuelvo…


