Y fin. No por ser 13, que como bien dijera la simiente, es nefasto, martes que no viernes, pero influye.
Guardia. 25 horas por delante. Pijama blanco, hace tiempo, ya no verde favorito. Y vuelta a empezar, siempre, sin tregua, sin descanso, sin cuestionárselo, porque es cíclico, porque si no somos nosotros, serán otros, sin pena ni gloria, la función debe continuar…
Buenos días!, solo 25, solo 25 y funnnnnnn!!!!!!!!
Show must go on honey!