Es cierto, que esperamos, la llamada, la hecatombe, el gong ensordecedor de salida para iniciar la carrera nuevamente…pero el timbre está justo encima de nosotros, tentador, sugerente, expectante…¡¡llama!!
No esperes, no lo dejes para mañana, que el mañana no existe, es una falacia, agarra el hoy con desesperación, no seas crédula -como diría Horacio en sus Odas-, la vida es aquí y ahora, no lo pensemos dos veces, el presente, sólo el presente cuenta…