1 línea

Las guardias se hicieron extensibles a los días de semana y el turno descanso en la noche se redujo a las horas de la novena…

“No te equivocabas ni ún ápice cuando me augurabas trabajo…”-le escribí. Demasiado trabajo…a lo que respondió: “…haz realidad la literatura de tu fe: dar de comer al hambriento”

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Amigos, Cortos:relato exprés. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s