Tiempo

Se alegran de verle, de que se haya incorporado, le halagan…porque entre la baja y las vacaciones tal vez transcurrieran dos meses. Y lo echaron de menos. Los pacientes lo notan, lo perciben, lo extrañan. Porque “su-médico-de-toda-la-vida” es otro punto de referencia, otro bastión al que asirse en la senectud, en la cotidianidad, un pilar básico de su existencia. No importa el carácter del facultativo o su proceder (bueno, sí que les importa en realidad), pero lo que cuenta, sobre todo, es la permanencia. Se acostumbran, confian, se depositan, literalmente, en tus manos. Por eso transmitieron su preocupación y ahora celebran “que todo-haya-vuelto-a-la-normalidad”, que su doctor “siga-donde-mismo”, “que-no-les-haya-abandonado”. Posiblemente pensaron que era grave. Posiblemente pensaron que ahora una jovencita se iba a encargar de ellos y su salud era algo muy importante para dejarla en manos de alguien con menos experiencia. Es lógico. Les entiendo y no pretendo confrontarles, porque nos iremos haciendo, los unos a los otros, hasta aceptarnos…La duda siempre debe tener su espacio, las reticencias; cuestionarnos las cosas no nos exime de aceptarlas o apreciarlas, simplemente nos enseña a ser críticos con nosotros mismos…todo es cuestión de velocidades, porque a la postre, todo queda resumido en un solo mandamiento: Tiempo

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Me, Otro enfoque de la medicina. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s