(La hora irreal)

Ni la niebla, ni la lluvia, ni el partido de fútbol que paraliza a medio país, ni siquiera la nieve y el hielo, congelan la ciudad…

Sólo me queda una cama libre, la 13, de la antigua sala 2 de mujeres, hoy día 2B mixta. Me enfundo en la bata y salgo al pasillo que une la 2 con las consultas, el filtro y la UCE. Los auxiliares están montando un belén adaptado: un Papá Noel con pijama verde manzana medio transparente, como el que estilan los pacientes, sondado, pero alegre, con vías, oxígeno y mascarilla; los progenitores encamados a la usanza del Hospital y un pequeño bebé en la incubadora, que muy lejos está de redimirnos…

Dejo atrás sus risas hirientes, las respiraciones entrecortadas de los pacientes, el latir pausado del señor de la bradicardia que nos mantiene en vilo a sus 37 latidos por minuto (¿acaso puede ir la vida más lenta?), las habitaciones entornadas de la Unidad de Corta Estancia y bostezo un segundo antes de llegar a la REA; contemplo las dos camillas enfrentadas, el material bien dispuesto, todo a punto…y aspiro esa mezcla de olores que se confunden, de asepsia y antisepsia…

Dicen que afuera nieva…y yo sigo imaginando que esa nieve arde

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2 respuestas a (La hora irreal)

  1. fingus dijo:

    Y antes de eso sólo sala de mujeres… que tiempos aquellos

  2. Pingback: De “Conversaciones con el tutor” (IV) « Rqgb´s point of view

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