¿Para qué…?

La mayoría de los médicos internos residentes en formación, carezco de números exactos (otra debilidad que nos pierde), oscilan entre el cuarto de siglo y la década subsiguiente. Aspiran a la excelencia, sus objetivos son trazados bien altos y la competitividad subyace, como en todo el trayecto previo universitario, pero más deportivamente, porque la escena ya es real. Quedándome al margen de su perfil asistencial, de sus competencias profesionales, de sus capacidades, de sus actitudes y aptitudes, porque no ha lugar hoy, ese profundo respeto y veneración que siempre he sentido por el residente-resistente, se sintió hoy herido.

Bien sé que no todos somos iguales, pero en éste y en otros campos, que no sólo el sanitario es cuestionable; sin embargo, como antigua protagonista en la arena, siento aún esa especie de celo de quien “formó parte de“, portando la visión introspectiva, no sé si cometiendo una imprudencia al hacerlo y no tomar la rigurosa perspectiva, “fruto de la inexperiencia de los años” (como siempre me recuerdan quienes me preceden) y enarbolando la bandera blanca de protesta, con ese “libertad-igualdad-fraternidad” que genera sonrisillas entre dientes, porque sigo creyendo…y “es la edad de tener ideales“. Pues sí, creo en el residente, no sólo porque mi generación (que aún no ha pasado tanto de la promoción 2005-2009) fuese especial, que lo fue, profesionales chapeau, luchadores, comprometidos, compañeros, sino porque los vivo de cerca y el afán de superación, la implicación, la conciencia de reciclarse, de estudiar, de saber, de ser…es impresionante. Creo en ellos, por estas y otras miles de razones. Pero aunque esta creencia basal no es absoluta, obviamente, que de todo hay en la viña, me sé, como solemos decir en nuestro argot, sensibilizada (entiéndase por predispuesta, a favor de…).

Sin embargo, hoy, no sólo por la puesta en escena (prolongado saliente de márgenes innombrables, con los estragos del cansancio hundiéndose en los surcos violetas de las ojeras), que también contribuye, sino por la imagen vívida y nítida de que “los tiempos han cambiado”, la decepción se instaló por un momento en las sienes.

Aula 7. Docencia. Representantes de cada pool de residentes, encargados de “poner las guardias”, algún que otro aledaño y una coerre aspirante a sucederme, atónita como yo; reunidos para debatir el tema candente de las guardias de la urgencia general que siempre se quedan sin cubrir cuando los residentes de diferentes especialidades abandonan “la puerta” para hacer guardias en sus respectivos servicios al noveno, décimo y undécimo mes. “¿Para qué vamos a hacer un grupo de trabajo para discutir propuestas de mejorara, para qué molestarnos en decir lo que pensamos si luego no sirve para nada?“-es una de tantas preguntas que se esgrimen. Y aunque entiendo perfectamente su sensación de frustración, me desalma. ¿Dónde quedó el inconformismo, dónde los ideales, dónde la energía y la frescura de quien empieza, el deseo de cambiar el mundo? Si aún antes de empezar una trayectoria profesional en solitario, la actitud es ésta, ¿qué sucederá dentro de 20 años?, ¿seguiremos con la inercia a las espaldas, como un lastre que imprime la gravedad de la rutina?

El sistema es el que es, los políticos y los jefes los que tenemos, la sanidad es la que es, posiblemente no podemos cambiar a las personas, pero en cinco años, hemos evolucionado en las guardias de una forma espectacular. Yo sólo soy una persona intentando mejorar vuestras condiciones, interesándome por vosotros, velando por vuestros intereses, ¿si a vosotros no os importa, dime qué hago aquí a las dos y media de la tarde saliente de guardia? Sois más de quinientos residentes, si os uniéseis todos a una…¿qué no podríais conseguir?“- no pude evitar responderle.

Esta entrada fue publicada en Otro enfoque de la medicina y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s