Dreams XXXXIV

Con los pies hundidos en un agua mansa marina, bajo la luna plena protectora, invito a los recuerdos estivales a susurrales historias a las recién adquiridas efélides…

Y así distraer el insomnio…

Uno se ha sentado en el bordillo, a merced de los mordiscos traicioneros de las hormigas prehistóricas, para contarles el cuento de Schopenhauer, que dice que los hombres son como los erizos, quienes, en las noches frías de invierno, descubrieron que si se juntaban tenían menos frío. Así que se fueron acercando cada vez más pero como erizos que eran se pincharon unos a otros y asustados se apartaron. Al alejarse, sin embargo, se lamentaron de haber perdido el calor; querían juntarse sin pincharse pero no sabían cómo. Con el tiempo y la experiencia superaron su miedo y volvieron a intentarlo, pero se pincharon de nuevo. Hasta que un día descubrieron que una distancia prudente les permitía darse calor sin pincharse.

Y ellas han preguntado: “¿Cuál es la distancia prudente?

Esta entrada fue publicada en Dreams, Me, Poetry y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Dreams XXXXIV

  1. MARIPILI dijo:

    desde mi punto de vista, la distancia prudente; depende del entorno y de tus deseos, nada pincha si te acucia el frío; no hace frío si sientes dolor……………………………….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s