Madrugada

Mi mejor enfermero increpa “¿qué haces despierta?“.

Es mi turno“-respondo, como siempre, la hora uno equivale a la hora 17, que ya bien nos conocemos…

Estás perdiendo tiempo y prestigio“- arquea las cejas a sabiendas del peso de la sentencia.

No respondo…

Sonreímos. Ambos. Amargos. Camaradas. A las cinco de la madrugada todo tiene otro significado…

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